lunes, 27 de julio de 2009

El espejo

El lunes me llega como un relámpago en medio de una tormenta.

Tu ausencia ahora me duele más que nunca. Los recuerdos vienen a mi cabeza como retazos de viejas películas.

Pienso en lo que ha pasado, en lo que pudo pasar, en lo que no pasó; y en los miércoles y los viernes.

Me parece que la distancia te congela en un instante de felicidad y que si esto no hubiera sucedido, jamás podría verte tan hermosa.

Siento que si estuvieras aquí no podría extrañarte y seguramente sucumbiríamos una vez más ante la rutina.

Los transformaciones que has tenido y que tanto me molestan, sólo son una representación de las mías. Pareciera que nos separara un espejo.

Déjame mirarte mientras te marchas, tú sólo sigue caminando.