martes, 15 de noviembre de 2011

Mujeres, cuotas y elecciones locales


Después de múltiples intentos, el pasado 15 de julio fue sancionada la Ley 1475 de 2011 o Ley de Cuotas a través de la cual se establece que las listas electorales presentadas por los partidos políticos a las elecciones de asambleas departamentales, concejos municipales, y juntas administradoras locales en donde se disputen más de 5 curules, deben estar compuestas al menos por un 30% de mujeres candidatas1.

La aplicación


Con apenas un mes entre la entrada en vigor de la ley de cuotas y la fecha máxima de inscripción de las listas electorales presentadas por los partidos u organizaciones políticas ante la Registraduria, el proceso de nominación se caracterizó por la dificultad para cumplir con el número de candidatas requerido ya que al interior de los partidos políticos no se habían llevado a cabo las actividades previas de formación y financiación necesarias para afrontar una modificación de este tipo2.

Como resultado de la improvisación, el promedio de concejalas electas sólo alcanzó el 15.5% del total de las curules a proveer en todo el territorio nacional; de la misma forma en las asambleas departamentales sólo obtuvieron el 18% de la composición de estos órganos.

Un proceso de mediano plazo


A primera vista se podría decir que a pesar de la implementación de la ley de cuotas las grandes derrotadas del pasado 30 de octubre fuimos las mujeres. No obstante, el diablo está en los detalles y la verdad es que si se dio un leve aumento de mujeres en las corporaciones públicas ya que en los concejos municipales pasamos de 13% en 2003, 13.5% en 2007 a 15.5% en estas elecciones. En las asambleas locales logramos mantenernos en el 18% obtenido en las elecciones de 2007, en donde habíamos logrado un aumento de 2 puntos porcentuales frente a los resultados de 2003.

Es claro que los resultados eran previsibles debido a que las leyes de cuotas además de la obligatoriedad de nominar un porcentaje mínimo de mujeres, contemplan medidas paralelas de cualificación, financiación y empoderamiento de las militantes femeninas para que en el mediano plazo, además de la candidatura, las mujeres cuenten con las herramientas necesarias para tener verdaderas probabilidades de triunfo.

El verdadero impacto de la ley de cuotas sólo podrá medirse en las próximas elecciones ya que será ahí cuando la reforma política sea aplicada en su totalidad.

1 Esta medida de acción afirmativa fue instaurada con el fin de ayudar a superar los obstáculos a los que tradicionalmente se han enfrentado las colombianas para acceder a los escenarios públicos de toma de decisiones.

2 En un escenario en el cual históricamente los hombres han copado las listas, y las mujeres de manera minoritaria y respondiendo a procesos de liderazgo comunitario o a reconocimientos regionales o nacionales por cuenta de sus trayectorias personales, han obtenido un espacio en las listas por derecho propio.

* Columna de opinión escrita para la sección noticias en desarrollo del Centro Interdisciplinario de Estudios para el Desarrollo CIDER de la Universidad de los Andes. Disponible en: http://cider.uniandes.edu.co/


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